dia por medio, o quizas con más frecuencia, siento que todos ellos estan a mi alrededor, esperando algo de mi que yo no soy capaz de dar. si me atrevo a mirar me doy cuenta que son solo las sombras de todos mis miedos, invitandome a dar un paseo por aquellos recuerdos que invente alguna vez cuando llovia y mi anima no tenia nada mejor que hacer. El tiempo es tiempo, y nada más. Es una condena perpetua a dividir y subdivir nuestras acciones en segundos y minutos, y no en momentos. Empiezo a discutir con todas mis sombras ,que ahora se sienten como en casa porque las deje entrar otra vez, el hecho de que quizas este todo estipulado, que en algun punto de la linea historica de nuestros encuentros hay una fecha que marcar el fin de toda esta abstracción que me regalaste, y que poco tiene que ver con la realidad enlatada con la que me enfrento todos los dias. y ahora que ya estan todos mis miedos comodamente instalados, puedo pensar por mi misma volver a la pregunta de que pasa cuando todo se vence, antes de dar eso que teniamos guardado. que hacemos con todos los deseos y necesidades que quedaron pendientes? podemos guardarlos para que nos recuerden a diario eso que ya sabiamos y que no queriamos asimilar y es que alguien con poca inspiración alguna vez nos dijo que nada es para siempre, o podemos desercharlos con el primer muñeco de trapo que quiera compartir una cama prendida fuego.
se corta la luz y me doy cuenta que solo estoy yo en la habitación, tranquila otra vez, me levanto del diván y marco su numero para charlar un rato de algunas cosas sin sentido.